intervenciones asistidas con perros en nuestro centro en córdoba


Nuestro centro en Córdoba se encuentra situado en la Calle Periodista José Luis de Córdoba nº 6 - Local - C.P. 14010.

 

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En él disponemos de una sala adecuada y de amplio material para realizar  intervenciones a personas, asistidas con perros, tanto lúdicas con beneficios psicológicos y educacionales, como de terapia complementaria a otras, para el tratamiento de  patologías y de trastornos derivados de ellas.

 

Nuestro GRUPO HUMANO está compuesto por tres Adiestradores y Técnicos Caninos en Intervenciones Asistidas con Perros y por un Psicólogo Clínico como terapeuta del equipo, y nuestro GRUPO CANINO por perros de diversas razas, edades y tamaños para, según sus cualidades y características, atender a distintos tipos de usuarios.



COLECTIVOS QUE SE PUEDEN BENEFICIAR DE LAS INTERVENCIONES CON PERROS EN NUESTRO CENTRO

 

Muchas son las posibilidades en cuanto a intervenciones en el ámbito de la animaloterapia o simplemente de las intervenciones asistidas con animales, de componente lúdico.

 

En Trabajo con Perros realizamos intervenciones con colectivos de usuarios con DIVERSIDAD FUNCIONAL, teniendo experiencia en actuaciones con usuarios con retraso cognitivo, autismo, Síndrome de Down, parálisis cerebral, paraplejia..., tanto de edad infantil, jóvenes, como personas de edad adulta.

En el ámbito INFANTIL, a parte del mencionado anteriormente, muchas son las actuaciones que se pueden realizar con perros, aprovechando la curiosidad innata de los más pequeños.

 

Las actuaciones con perros son de mucha utilidad a la hora de buscar la motivación, por lo que son especialmente usadas tanto en sesiones de índole socioeducativo, como en trastornos como el déficit de atención e hiperactividad.

Los JÓVENES Y ADULTOS, un colectivo amplio que puede sufrir problemas de muchos tipos, se pueden trabajar además de los derivados de los trastornos y patologías ya enumeradas anteriormente, aspectos como la autoestima, la inseguridad, la introspección, la frustración, el control de impulsos, la agresividad... y trabajar colectivos tan diversos como la salud mental, maltrato, adicciones, aspectos derivados de la exclusión social...

 

El beneficio en este grupo es grande ya que el perro es un compañero de actividades  "mudo" que no "juzga" e interactúa con el usuario con "afecto sincero".

El colectivo de ANCIANOS es, sin lugar a dudas desde nuestra perspectiva profesional, el más vulnerable, y a los problemas derivados del deterioro físico y mental, se añaden componentes como el aislamiento y la soledad.

 

El hecho de poder interactuar con perros, no sólo supone una novedad y aliciente en su monótona vida en muchos casos, de las personas ancianas, sino que además les evoca sensaciones de utilidad, de hacerse necesarios, lo que les eleva la autoestima perdida y la ilusión por los aspectos sutiles de la vida.